Un proyecto con alma
Hace mucho de tiempo que sabemos hacer buenos quesos. Llevamos décadas viviendo del territorio. Sin embargo, un día maravilloso, sentimos que con esto no logramos suficiente, que necesitamos avanzar más allá. Por un lado, nuestra curiosidad nos invitaba a innovar y, por otro, nuestro saber hacer nos empujaba a volver a los orígenes.
Somos Pere Rovira y la Carlota Lacasa. El Brunat nace de la confluencia entre la ambición de conseguir un queso exclusivo, completamente nuevo e inaudito, y el respeto por los procesos tradicionales y por la naturaleza. Encontrar este punto de intersección no fue fácil, de hecho, fue todo un riesgo: hay que tener en cuenta la escasa producción lechera de las vacas Brunas y la implicación que exige la fabricación como se hacía antaño.
Pero resulta que a veces las cosas salen todavía mejor de lo esperado. Seguramente la ilusión, el esfuerzo y el afecto son esenciales. Y también la suerte debe de sumar.
El caso es que hoy hemos cumplido un sueño llamado Brunat y no solo vivimos del territorio, sino que vivimos el territorio.